Un libro para enfrentar la pandemia con políticas de derechos.

Acaba de publicarse un voluminoso libro cuyo título, «Covid-19 y derechos humanos. La pandemia de la desigualdad», da cuenta de los principales elementos a los que apunta su objetivo central: relevar los modos en que la conjunción de las crisis impacta sobre cada uno de los derechos humanos -y particularmente a los grupos expuestos a mayor vulnerabilidad-; y brindar «una agenda transformadora para construir un modelo económico centrado en los derechos humanos antes que en la expansión del capital». En esta nota presentamos los principales rasgos de este libro que reunió a 43 especialistas y autorxs y en el que, desde el equipo del Observatorio, tuvimos a cargo la redacción del capítulo específico sobre Salud Mental.

La pobreza, las distintas formas de vulnerabilidad social funcionan como «comorbilidades» ante el COVID 19 dice el texto introductorio. Quizás uno de los pocos puntos que no admiten desacuerdo en los debates políticos es que la pandemia vino a potenciar las desigualdades y la pobreza, las múltiples formas de la exclusión y la injusticia que golpeaba ya de antes a las poblaciones con menos defensas. La crisis sanitaria vino a llover sobre mojado, por eso el libro «es una interpelación a no volver al mundo pre-Covid-19 porque lo normal es parte del problema».

Un hombre con barbijo caminando por una vereda, detras se ve la leyenda: «Covid19» pintada sobre un portón.

Desde ese punto cero de la discusión, el libro avanza en una detallada descripción, con diversas narrativas, voces y estilos, sobre las implicancias más profundas de esa afirmación en distintos planos de análisis, sobre las diversas poblaciones y sus singulares realidades. Así, desde la autoría colectiva de sus 32 capítulos, el libro discute uno de los ejes centrales del debate global de este tiempo: la falsa dicotomía salud vs. economía, sólo sostenible desde la ideología neoliberal. Pero avanza más allá: plantea un conjunto de propuestas de políticas integrales y transversales a los diversos sectores, demostrando finalmente que sólo con políticas basadas en derechos humanos se puede salir del conjuro de una crisis que es sanitaria, económica, social, ambiental, que afecta al país y el mundo. Esta concepción política interpela «la tradición liberal de las libertades negativas y rebalancea los derechos humanos poniendo mayor énfasis en las obligaciones positivas». Pensando desde el caso argentino la realidad global, el libro borra la idea de situación excepcional y quita sustento a la diatriba pesimista de los discursos mediáticos opositores que insisten en la sección noticiera: «las familias que quieren irse del país».

Ilustración de la tapa del libro, a cargo de la diseñadora Ana Yael. Se ven dibujos de varias personas: una mujer, una niña, un joven con ropas rotas y una persona mayor cargando con dibujos del virus de diversos tamaños.

En el prólogo, la expresidenta chilena y actual Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, destaca la interdependencia global para encontrar soluciones comunes para un mundo golpeado por la «devastadora tragedia humana» de la pandemia, que vino a empeorar un contexto ya amenazado por la crisis climática, económica y social: insistiendo en la efectividad de «ampliar la protección que sólo pueden ofrecer las políticas basadas en los derechos humanos»; recuerda que los efectos de la pandemia afecta de manera desigual en las poblaciones más desprotegidas y llama a la «un esfuerzo multilateral y mundial de solidaridad», rechazando «volver a como estábamos antes de esta crisis».

Desde la introducción, el editor Juan Pablo Bohoslavsky valora la obra como herramienta que ayuda «incrementar el caudal informativo, enriquecer las posibilidades argumentativas, iluminar interrelaciones, fortalecer los instrumentos para la lucha por la justicia social y disputar a otras prácticas sociales de conocimiento el lugar de veridicción: apologistas del lucro, las desigualdades y el pesimismo».

Además de las páginas introductorias, -en las que Bohoslavsky recorre y linkea cada uno de los capítulos, destacando «sus principales hallazgos»- el libro se compone de cuatro partes. En la primera, «Miradas generales sobre la pandemia, las políticas sanitarias y la recesión económica», se presentan los primeros nueve artículos / capítulos de la obra, que problematizan y articulan ejes temáticos como los derechos humanos y el sistema internacional de los DDHH, las desigualdades, la democracia, la economía, el cambio climático y la agenda feminista con el contexto de la pandemia. De allí surgen los trazos centrales de la reflexiones políticas y económicas que ofrece el libro, y para una política económica sustentable.

La segunda parte es un recorrido por la afectación de los derechos humanos en distintos campos, a raíz de la pandemia, las políticas implementadas y las disputas (políticas, sociales, económicas y culturales) que tensionan en este tiempo. La salud, el derecho a la vivienda, la alimentación y el agua, la protección y el derecho a los cuidados, la educación, el trabajo, el acceso a la justicia, las políticas y prácticas de control y vigilancia en la pandemia, el acceso a la información, la libertad de expresión y la libertad de circulación. Cada eje también presentan propuestas, agendas y urgencias. En este apartado se incluye el capítulo «Covid-19 y el derecho a la salud mental: la urgencia de implementar lo necesario» que tuvimos a cargo desde el Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos.

El libro releva los modos en que la conjunción de las crisis impacta sobre cada uno de los derechos humanos -y particularmente a los grupos expuestos a mayor vulnerabilidad-; y brindar «una agenda transformadora para construir un modelo económico centrado en los derechos humanos antes que en la expansión del capital»

La tercera parte profundiza aún más en las situaciones de especial vulnerabilidad de determinados grupos que se ven desproporcionadamente afectados por la pandemia y la desigualdad: los sectores populares y empobrecidos, las personas mayores, las personas con discapacidad, las mujeres y disidencias sexuales, las niñas, niños y adolescentes; las personas migrantes, los pueblos indígenas y la población carcelaria. La cuarta parte recupera las principales reflexiones y lecturas anteriores y concluye con una serie de propuestas que constituyen una verdadera «agenda transformadora».

Las palabras finales están coronadas en un posfacio a cargo de Rita Segato, que sobre este tiempo observa: «la pobreza, la injusticia, el abuso a la tierra y a la vida, la desprotección de algunos, pero también la vulnerabilidad de la especie toda, son los espectros que la aparente normalidad escondía y han salido del escondite», y valora el esfuerzo de esta obra y sus autores: «revelan cuál es el papel que las ciencias sociales, el derecho, la economía y la política son llamados a asumir y muestran el valor de su contribución cuando la sociedad necesita palabras para pensar y debatir, y modelos que le permitan entender y actuar».

El libro se distribuye en librerías de todo el país y fue editado por Editorial Biblos, para la colección «Derechos sociales y políticas públicas», dirigida por Laura Pautasi y Gustavo Gamallo. Escribieron: Patricia Aguirre, Magdalena Álvarez, Pilar Arcidiácono, Gonzalo Assusa, María Barraco, Juan Pablo Bohoslavsky, Soledad Buhlman, Jacinta Burijovich, Alfredo Calcagno, Nancy Cardinaux, Laura Clérico, Claudia Danani, Elvira Domínguez Redondo, Horacio Javier Etchichury, Gabriela Fernández, Gustavo Gamallo, Roberto Gargarella, Carla Gerber, Natalia Gherardi, Verónica González Bonet, Juan Cruz Goñi, Ana Verónica Heredia, Henry Jiménez Guanipa, Gabriel Kessler, Damián Loreti, Liber Martin, Mariela Morales Antoniazzi, Agustina Palacios, María Florencia Pasquale, Martín Passini, Laura Pautassi, Mario Pecheny, Flávia Piovesan, Silvina del Valle Ramírez, Corina Rodríguez Enríquez, Mónica Roqué, Andrés Rossetti, Julieta Rossi, Roberto Saba, Silvia Serrano Guzmán, Sebastián Waisgrais, Alicia Ely Yamin, y Solana María Yoma.

*El autor de la reseña participó, junto a Soledad Buhlman, Jaschele Burijovich, Ana Heredia y Solana Yoma en el equipo a cargo de la redacción del capítulo sobre Salud Mental y COVID-19, en nombre del Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos.

Fuente: Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos

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