Verano y COVID-19: pelopincho y confusión

¿Qué vamos a hacer para tolerar un verano pandémico en Córdoba? ¿Hay opciones para organizar los patios y las pelopinchos? ¿Y el río? ¿Y si hacemos grupos seguros de amigues, cómo nos cuidamos? Todo esto y mucho más, acá, en una nota no tan esperanzadora como confiable.

Más temprano que tarde, somos varies quienes nos estamos preguntando qué será de nosotres en la temporada estival. Las posibilidades, a decir verdad, no son muchas. Por la crisis sanitaria y económica, se sabe que viajar no será una opción. “Siempre nos quedará París” es la famosísima frase que, en la película Casablanca, dice Humphrey Bogart a Ingrid Bergman, para esperanzarse ante la separación. ¿Qué nos queda a les cordobeses? Bueno, siempre nos quedarán los ríos (si hay libre circulación), las piletas amigas (si nos invitan) y las queridas pelopincho (si hay lugar dónde).

Desde La tinta, nos pusimos en comunicación con un grupo de científiques de CONICET -que armaron un perfil en Twitter llamado Ciencia Anti Fake News – COVID-19– para sacarnos algunas dudas veraniegas y poder aferrarnos, como flota-flota, a algunas esperanzas. La semana pasada, compartieron algunas placas con información segura y no dudamos en escribirles.

El grupo de jóvenes científiques dice estar “comprometides con un proyecto autogestivo de chequeo de información. Como investigadores, sabemos que la evidencia científica cambia y se rectifica constantemente, y más en contextos tan vertiginosos como el de una pandemia global. La situación es dinámica y, por eso, las recomendaciones de hoy pueden ser distintas a las de ayer”.

Imagen: Sitio Andino

Según elles y basándose siempre en fuentes seguras, el nuevo coronavirus puede llegar al mar o a la pileta de distintas formas, sin embargo, no puede multiplicarse en superficies o en el agua, y tampoco hay evidencias de que se mantenga activo en cuerpos de agua. Desde Ciencia Anti Fake News, aclaran que si una persona infectada tose o estornuda liberando partículas virales al mar o a una pileta, el virus podría esparcirse en ella, pero sería poco probable encontrar una cantidad de virus suficiente como para que otra persona se infecte al entrar en contacto con el agua.

Bueno, entonces, primer factor que nos da un mínimo de tranquilidad: la cantidad de agua, la dispersión del bicho en los litros. Hay otros dos factores clave: el cloro y la salinidad. El cloro en las piscinas y en las populares piletas de lona, y las sales en el agua del mar, disminuyen aún más las chances de que el virus pueda seguir infectando. Si algo hemos aprendido en estos meses de pandemia es la importancia de la sanitización con cloro para eliminar el virus.

¿Y los ríos?

“Mirá, no hay nada escrito en particular de los ríos, pero sería la misma situación. Al ser un cuerpo de agua grande, también el virus se dispersaría mucho y no sería probable el contagio a través del agua. Es mucha agua, suele ser más que una pileta y sumado a que suele correr”, nos responden desde Ciencia Anti Fake News – COVID-19.

La cuestión principal para el no contagio es, y seguirá siendo, el distanciamiento de les demás. “Al igual que en la pileta o la playa, en el río, el riesgo es la cercanía con las otras personas. Nosotres remarcaríamos eso: aún estando dentro del agua, si estamos muy cerca de otres, implicará un riesgo”.

Imagen: El Español

Las playas y las piletas son espacios de socialización. Nos encanta compartir la situación pileta con amigues, recrearnos, relajar. Les científiques hacen foco en que esas situaciones serán problemáticas en tanto y en cuanto no mantengamos los dos metros -dentro y fuera del agua- y no vigilemos nuestros hábitos: es demasiado importante no compartir el tereré.

El uso del tapabocas-nariz-mentón fuera del agua y no compartir objetos personales como la toalla, por ejemplo, son obligaciones de cuidado claves para poder disfrutar, como se pueda, de un verano con esta nueva -y odiosa- normalidad.

Fuente: La Tinta

Comparte en tus redes sociales